“Testimonios”



“Tener mi propia página web me hizo sentir como una gran empresaria y en igualdad de condiciones con quienes están en el mercado”

Lunes, 5 octubre, 2009

foto_02_2-300x243Hablar de embarcaciones y de su historia es lo que a María Rojas le apasiona. Pueden transcurrir horas y esta emprendedora no se cansa de relatar –siempre con entusiasmo- cómo llegó a dedicarse a la construcción de barcos a escala, un rubro bastante exclusivo y particular en nuestro país, sobre todo en mujeres.

María Rojas explica que en su vida nunca tuvo relación alguna con el mundo naval. Siempre quiso estudiar antropología, porque es una ciencia integradora que une sus dos grandes intereses: el origen y desarrollo del hombre y los modos de comportamientos sociales a través del tiempo y el espacio. Tampoco pensó que ese interés comenzaría a tomar forma por casualidad un día de verano del año 2000, donde por accidente llegó a una exposición del Club de Modelismo Naval en el Centro Cultural de Providencia, que exhibía distintas representaciones de barcos a escala. El tema la cautivó a tal punto que quiso “subirse a bordo” y crear su propio negocio. continuar leyendo



“Nunca imaginé tener una página web porque los medios de uno no alcanzaban para tanto”

Jueves, 7 mayo, 2009

kenitab-300x299Quién no se ha deleitado observando un buen pie de cueca donde el huaso avanza hacia una joven, le ofrece el brazo y ella se levanta, acompañándolo en un breve paseo, se colocan frente a frente, pañuelo en mano, y empieza el baile animado por la concurrencia…Es esta escena la que también encanta a Eugenia Cornejo (65 años) quien –según comenta- por años ha sido una enamorada del folclor chileno y nuestras tradiciones; no sólo ha sido su gran pasión sino que el motor que la ha inspirado a crear, diseñar y confeccionar los vestidos de china y ropón para conjuntos folclóricos, trabajo que realiza con esmero y dedicación en su taller situado en la comuna de Puente Alto.

La idea nació luego que su hijo Mauricio, integrante activo del conjunto llamado “Alma y raíces”, la incentivara hace dos años a probar suerte confeccionando algunos vestidos de china para una de sus presentaciones, donde Daniela, la esposa de Mauricio, fue la maniquí que cautivó con su atuendo y destreza a cientos de fans de este baile típico de nuestra tierra. Ahí nace “Confecciones Kenita”, una idea que la llevó, junto al apoyo familiar, a crear su pequeña empresa, abarcando un nicho cuya demanda exige diseños exclusivos, modernos, innovadores y con excelentes terminaciones. continuar leyendo



“El crecimiento de nuestro negocio es en gran parte por la página web”

Viernes, 27 marzo, 2009

picture-1Inés Troncoso, de Lo Barnechea, se sorprende al ver a un gasfiter con un bluetooth bajando de una camioneta, vestido de uniforme negro que lleva impreso en color amarillo el logo y el nombre de su página web www.elgasfiter.cl. Va acompañado de un asistente, igualmente vestido, quien traslada una maleta con ruedas repleta de herramientas y repuestos para resolver todo tipo de emergencias. Se trata de Eduardo Tapia (50 años), quien trabaja hace seis años entregando el servicio de gasfitería a domicilio a quien tenga la necesidad y urgencia de reparar alguno de los tantos imprevistos que surgen inoportunamente en un hogar.

Inés encontró los datos del servicio –que opera de lunes a domingo, las 24 horas del día-en internet, y no imaginaría que la mujer amable y ejecutiva que respondió su llamada telefónica era Patricia Contreras (51 años), la señora de Eduardo Tapia, quien desde la oficina central en Recoleta, lleva la administración del negocio, responde e-mails y los llamados telefónicos, envía las cotizaciones y coordina los horarios de visita de su marido. continuar leyendo



“La página Web me abrió las puertas al mundo”

Lunes, 29 diciembre, 2008

cuarzo_rosado1Dicen que en tiempos de crisis, nacen oportunidades. Así ocurrió con Verónica Atik. Tras sobrellevar por años una enfermedad que le impedía caminar -artropatía de origen desconocido inmunológico, es decir, sus cartílagos se iban degenerando en forma progresiva-, descubrió lo que hoy es su pequeña empresa: la venta de camas de cuarzo rosado.

En 1998 Verónica se había resignado a su dolorosa incapacidad física, y a una cruda realidad que le costaba aceptar. Sin embargo, su destino dio un vuelco inesperado cuando una conocida mapuche le recomendó los beneficios del cuarzo rosado, un mineral que al aplicarlo sobre la piel, transmite energía, y aporta numerosas propiedades curativas, aliviando molestias, incluso la suya.
Durante dos años, Verónica lo usó para calmar los dolores y los resultados fueron notorios. Disminuían los malestares y mejoraba su calidad de vida. “La experiencia de sentirme mejor, de comprobar los beneficios de este mineral, me hizo pensar la alternativa de dedicarme a esto en forma seria y profesional, sobre todo porque conocía cómo hacerlo y sentía que recuperaba mis piernas”, explica Verónica. Y se dedicó a estudiar esta disciplina para dar pie a su pequeña empresa y explotar un nicho que en unos cuantos años la convertiría en la única chilena a nivel mundial que vende “camas de cuarzo rosado”. continuar leyendo



“Con la página web conseguí clientes que nunca imaginé”

Jueves, 29 mayo, 2008

la fotoJuan Meriño (41 años) es un ejemplo de emprendimiento. Creó su propio negocio de churros en Peñalolén, tiene su página web para promocionar sus productos y logró torcerle la mano a un futuro que en un momento se vio incierto y sin esperanzas. Su vida es una verdadera historia humana, de pérdidas, de luchas internas, de rehabilitaciones y reconciliaciones. Esta es la historia de un hombre que lo perdió todo y lo recuperó todo.

Uno de sus primeros trabajos –cuenta Juan Meriño- fue ofrecer proyectos funerarios por anticipado. No le iba muy bien y necesitaba más ingresos para mantener a la familia. En ese entonces, su señora, Lorena Cavieres, conoció a un peruano que arrendaba una habitación en la casa de sus padres y se dedicaba a la venta de churros. Como Lorena es muy vivaz y observadora, en el transcurso de los meses se dio cuenta del éxito del negocio. Pensó que esa misma idea la podrían replicar con su marido en Peñalolén y le comentó a Juan que podrían intentarlo. “Encontré buena la idea, y nos arriesgamos”, comenta Juan. continuar leyendo